Informe Financiero - Semana 13
- Eduardo Coria Lahoz
- hace 5 días
- 7 Min. de lectura

El mes de marzo de 2026 concluyó con un panorama internacional marcado por un recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, que lejos de disiparse, amenaza con convertirse en un foco de inestabilidad permanente. Esta situación global impacta directamente en Argentina, que, a pesar de sus propias turbulencias, cierra el mes en una posición ligeramente mejor de lo que comenzó, aunque aún digiriendo las repercusiones de una guerra distante pero con efectos tangibles en los mercados mundiales, especialmente en los precios de los combustibles fósiles.
Este escenario desmiente la narrativa de las últimas décadas que pregonaba el ocaso de los combustibles fósiles frente al auge de la energía eléctrica. La realidad es que gran parte de la economía global sigue dependiendo fuertemente del petróleo y lo hará por muchos años más. En este tablero geopolítico en constante redefinición, las principales zonas petroleras —Rusia, Medio Oriente, Venezuela y, en nuestro caso, Vaca Muerta— retoman un papel central.
Escalada del Conflicto y su Impacto Global
La tensión en Medio Oriente ha escalado significativamente con la entrada de los militantes hutíes y los continuos ataques de Irán, lo que ha disparado los precios del petróleo. El Brent superó brevemente los 116 dólares por barril ante el temor a una guerra prolongada y la creciente presencia militar estadounidense. Las amenazas del presidente Donald Trump de atacar infraestructuras petroleras iraníes, como la terminal de Kharg, sumaron incertidumbre, a pesar de señales de posibles negociaciones facilitadas por Pakistán.
El costo económico para los consumidores se hizo evidente en Estados Unidos, donde el precio de la gasolina superó los 4 dólares por galón por primera vez desde mediados de 2022. La agresión iraní contra un buque petrolero kuwaití cerca de Dubái intensificó el riesgo de disrupciones en el transporte de crudo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó sobre un posible shock económico global y asimétrico, deteriorando las perspectivas de economías en recuperación y generando mayores precios e inseguridad alimentaria en países importadores de petróleo.
Hacia el final de la semana, las declaraciones del presidente iraní sobre su disposición a poner fin al conflicto y las palabras de Trump sugiriendo una pronta resolución, aunque sin reabrir el Estrecho de Ormuz de inmediato, impulsaron un rally en los activos de riesgo globales.
Mercados Globales
La incertidumbre geopolítica generó una alta volatilidad. Los futuros de acciones experimentaron un rebote parcial por las esperanzas de negociación, pero el tono general se mantuvo defensivo. El dólar se fortaleció, cerrando su mejor mes desde 2024, actuando como refugio. El entusiasmo por la inteligencia artificial se atenuó ante un escenario de tasas de interés más altas por más tiempo y costos energéticos elevados.
El fin de semana, las expectativas de desescalada impulsaron un fuerte rally en las acciones globales y el petróleo cayó por debajo de los 100 dólares por barril. Sin embargo, la situación estructural permanece frágil, con el Estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, manteniendo latente el riesgo de nuevos shocks de oferta.
Política Monetaria en EE. UU.
El escenario de inflación "higher for longer" se consolidó en Estados Unidos, alimentado por aranceles, restricciones comerciales y el aumento de los precios de combustibles, minerales estratégicos, logística y alimentos. Esto se tradujo en una inflación persistente y el alza de todas las tasas de interés. Las expectativas de recortes de la Reserva Federal se han corregido drásticamente; de dos recortes esperados en 2026, ahora se anticipa su ausencia y la posibilidad de ligeras subas, postergando cualquier recorte significativo para 2027. Este panorama encarece el acceso al financiamiento global, afectando a economías emergentes como Argentina. Las ventas minoristas de febrero, que crecieron un 0,6% mensual y con una revisión al alza en enero, sugieren una demanda interna aún resiliente.
Argentina
Resiliencia ante el Shock Externo
El conflicto en Medio Oriente representa un "shock externo" o "cisne negro" que impactó a Argentina en medio de un proceso fluido de recuperación de Reservas Internacionales, el cual no se interrumpió. A pesar de que el nivel de Reservas Líquidas del BCRA sigue siendo bajo, la firmeza de la estrategia económica del equipo del gobierno ha sido valorada por el mercado, lo que se reflejó en un incremento de la demanda de Títulos Públicos Argentinos y una caída del Riesgo País en las últimas tres ruedas de marzo.
La crisis ha puesto de manifiesto que una macroeconomía ordenada es necesaria, pero no suficiente. La realidad microeconómica, marcada por el cierre de más de 20.000 empresas, la pérdida de más de 200.000 empleos formales y la caída del poder adquisitivo del salario, ha cobrado relevancia. Aparentemente, el equipo económico ha tomado nota, evidenciado por un cambio en la política monetaria hacia una reducción de las tasas de interés (incluso negativas en términos reales) para estimular el consumo (vía tarjetas de crédito) y la inversión (vía crédito a empresas). Aunque la reactivación del mercado interno, a diferencia de los sectores petrolero, agroexportador o minero que operan a pleno, podría llevar meses, el simple cambio de tendencia genera expectativas esperanzadoras.
Contexto Económico y Financiero
El primer trimestre, que se preveía más tranquilo, sumó ruido externo por el conflicto en Medio Oriente, redefiniendo equilibrios y flujos para Argentina. Los mayores desafíos persisten en el mercado del dólar, con una caja ajustada y fuertes necesidades que impactan directamente en el mundo de los pesos. La política restrictiva tiene un costo, y la disposición del equipo económico a flexibilizarla es clave. Las valuaciones de activos sugieren que el año 2026 se enfoca en mitigar la volatilidad esperada para el próximo año electoral (2027).
Mercado Cambiario
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró el primer trimestre con compras de divisas por 4.300 millones de dólares, el 43% del objetivo anual, antes del ciclo estacionalmente fuerte de ingreso de divisas. El 31 de marzo, el BCRA compró 140 millones de dólares, cerrando el mes con un saldo positivo de 1.670 millones de dólares, el más alto desde la unificación. Este excedente se debe a una buena oferta comercial y financiera, y, crucialmente, a una demanda estancada. Las importaciones de febrero, por debajo de los 4.000 millones de dólares, reflejan una caída real de la demanda y un aumento del financiamiento comercial.
Licitaciones del Tesoro
La licitación de bonos en dólares del Tesoro evidenció una señal de alerta: el financiamiento más allá de 2027 será complejo. El bono AO28 cortó al 8,66% TNA, 3,6 puntos porcentuales por encima del AO27 (que vence durante la actual gestión), con una demanda limitada a 227 millones de dólares por el riesgo "post-mandato". El diferencial entre 2027 y 2028 implica una tasa superior al 14% para el año electoral, reflejando una fuerte valoración del riesgo político por parte del mercado.
En contraste, la subasta en moneda local fue muy sólida, con un rollover del 138,5% y tasas en mínimos históricos, estirando la duration con fuerte demanda de Boncer 2028. El Tesoro adjudicó 11 billones de pesos, recibiendo ofertas por 12,5 billones. Adicionalmente, adjudicó 131 millones de dólares en Bonar 27 y Bonar 28, en la primera licitación donde la demanda no alcanzó el tope de 200 millones de dólares fijado por el Ministerio de Economía. En total, captó 431 millones de dólares en el mercado local entre el viernes y el lunes. En cuanto a liquidez, el Tesoro retiró 3,1 billones de pesos, pero mantiene un amplio colchón de 4,2 billones.
Tasas de Interés
Aunque el equipo económico atribuye la baja de tasas a una menor inflación y riesgo país, el mercado percibe una política deliberada del gobierno para reducirlas, aprovechando el exceso de oferta de dólares. A pesar de que la curva de pesos opera con tasas reales fuertemente negativas en el tramo corto, el carry trade sigue siendo atractivo. El BCRA avanzó con la baja de encajes bancarios, liberando alrededor de 3 billones de pesos a partir de abril para los bancos, lo que aumentará su capacidad prestable. Esta medida busca reducir los spreads y mitigar el aumento de la morosidad, siempre controlando la cantidad de dinero.
Inflación
Los combustibles subieron un 22% en marzo, generando un fuerte arrastre para abril, lo que anticipa que la inflación no descenderá significativamente en los próximos meses. Marzo apunta a cerrar nuevamente por encima del 3% mensual. A pesar del tipo de cambio estable y los precios mayoristas acompañando, el impacto de la crisis en Medio Oriente generará inflación de costos. Si el mercado carece de liquidez para convalidar estos aumentos, la consecuencia será una mayor caída de la actividad, afectando los márgenes empresariales del consumo masivo. El gobierno oficializó nuevas subas de tarifas eléctricas para abril (hasta 2,4%), agravando la caída del poder adquisitivo. La inflación proyectada para 2026 se sitúa en torno al 32% anual.
Actividad Económica
La actividad económica se expandió 0,4% mensual en enero, con un crecimiento anual del 1,9%. Los sectores exportadores y de servicios lideran, mientras que los no transables rezagan. La proyección de crecimiento para 2026 se mantiene en 2,7%. Aunque la actividad agregada muestra crecimiento, la heterogeneidad sectorial complica el mercado laboral, ya que los sectores en expansión no generan empleo. Con el empleo en retroceso y el salario real cayendo por la aceleración inflacionaria, la dinámica del consumo interno se vuelve más compleja. Según el INDEC, la pobreza en Argentina cayó al 28,2% en el segundo semestre de 2025 y la indigencia al 6,3%, el registro más bajo desde 2018, aunque esta percepción no se alinea con la experiencia ciudadana de mayor desempleo y pérdida de poder adquisitivo.
Sector Externo
El déficit de cuenta corriente de febrero fue mínimo (115 millones de dólares) debido a la caída del gasto en turismo. Con una menor demanda de dólares por parte de los individuos, el año 2025 cerró con un déficit de cuenta corriente de 7.582 millones de dólares, significativamente menor al de 2023.
Dólar y Riesgo País
El Dólar MEP cerró la semana en 1.434 pesos (frente a 1.428 la semana anterior), el Dólar Contado con Liquidación (CCL) en 1.486 pesos (frente a 1.478) y el Dólar Oficial en 1.404 pesos (frente a 1.419). Las Reservas Brutas finalizaron la semana en 44.427 millones de dólares, 715 millones por encima de la semana previa. El Riesgo País cerró en 609 puntos, por debajo de los 615 puntos de la semana anterior, reflejando la incertidumbre sobre la economía argentina.
Diagnóstico 🩺
· Sector Oil & Gas: Previsión de un superávit de 13.000 millones de dólares para 2026, con un precio promedio del barril superior a 80 dólares.
· Sector Agroindustrial: Exportaciones estimadas en 33.000 millones de dólares para 2026.
· Balanza Comercial: Superávit proyectado de 10.000 millones de dólares para 2026 (frente a 7.000 millones en 2025).
· Superávit Fiscal Primario: Se espera un 1,3% para todo 2026.
· Inflación: Febrero registró un 2,9%. La inflación de 2025 fue del 31,5%, y la esperada para los próximos 12 meses es del 32%. Rendimientos superiores a este valor implican ganancias reales positivas.
Lic. Eduardo Coria Lahoz
CEO
Coria Lahoz & Asoc.




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